Incentivos al Ahorro, debilidad en México

Es importante recordar que en México, entre 2006 y junio de 2013, el ahorro interno creció 110 por ciento, ello a pesar de la incertidumbre internacional y la crisis de 2008. Sin embargo, tras la aplicación de la Reforma Hacendaria se eliminan los incentivos al ahorro interno, lo vulneran y provocan que dependa del ahorro externo.

La Fundación de Estudios Financieros (Fundef) en su el análisis titulado la Reforma Hacendaria y el Ahorro en México, donde se muestra que la enmienda “reduce la capacidad y los incentivos para ahorrar de la población y las empresas y le genera alguna vulnerabilidad, limitando el propio crecimiento de la economía”.

Es importante destacar la “muy positiva tendencia del ahorro” de los últimos años, al grado que en 2006 el ahorro interno era de poco menos de 6 billones 500 mil millones de pesos y para 2013 el ahorro llego a 13 billones 500 mil millones de pesos.

La tendencia al alza del ahorro en México, explicaron, demuestra que pese a las complicadas circunstancias internacionales, “la tasa de crecimiento real anual del ahorro ha tenido un aumento continuo y mayor al del crédito al sector privado, y en promedio desde 2006 a la fecha ha sido del 8 por ciento”.

El ahorro es un reflejo de la estabilidad macroeconómica que México ha tenido en los últimos años y de la confianza que existe para ahorrar en el país, tanto de los agentes económicos en México como el sector externo.

Su crítica es para la Reforma Hacendaria porque si bien es cierto que “le permitirá al Gobierno aumentar ingresos y gastar más a corto plazo. A mediano y largo plazo, al transferir más recursos del sector productivo, un gasto que muchos etiquetan de improductivo, se puede reducir el ritmo de crecimiento económico”.

Esto porque consideraron que “los impuestos más elevados sobre el ingreso harán menos atractivo al país en términos de una mayor inversión productiva. Además de que con mayores impuestos al ingreso pueden cambiar las decisiones de consumo y ahorro de las personas”.

La Reforma Hacendaria puede quitar incentivos al ahorro. A quien puede afectar menos es a las SIEFORES, ya que es ahorro forzoso. Pero dado que lo que se limita es el ahorro voluntario por el límite de las deducciones personales se elimina la motivación al ahorro adicional. Es decir, la Reforma Hacendaria, en lugar de crear incentivos los quita.

Por ello, advierten los economistas Guillermo Zamarripa y Jorge Sánchez Tello, “cuando hay abundante financiamiento externo, como el que se ha dado en México desde 2009, tarde o temprano se puede afectar el comportamiento de otras variables como el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, y se pueden formar mayores riesgos para la economía”.

Y concluyeron que sería un error asumir que el crecimiento del ahorro externo continuará a los ritmos recientes, debido a la volatilidad que puede tener, por lo que es riesgoso que el dinero del extranjero siga financiando al sector público. La recomendación es “incentivar el ahorro interno para respaldar el gasto de inversión y dar mayor vigor al potencial de crecimiento de la economía mexicana”.

El documento lo pueden consultar aquí.