Comentarios al estudio de la OCDE sobre Pensiones

• El estudio de la OCDE analiza la evolución y el estado actual del Sistema de Pensiones Mexicano.
• Ofrece una visión amplia que busca incluir a todos los esquemas de pensiones existentes en el país, no sólo a las Afores.

• El documento no reconoce que México está más avanzado en un diseño adecuado de su sistema de pensiones que la mayoría de los países de la OCDE

• Su tono critico está fuera de contexto de la realidad en México. Por ejemplo, sus conclusiones apuntan a que nuestro sistema de pensiones del sector privado requiere cambios estructurales.

•Varias de sus propuestas solo hacen referencia a esquemas que se han adoptado en otros países,es decir un tipo de adopción de “buenas prácticas”. No incluyen algunos aspectos específicos de México como pueden ser las aportaciones al Infonavit.

•Además,en la mayoría de estas propuestas no se presenta un análisis de contexto que considere la arquitectura de nuestro Sistema de Pensiones y sus realidades.

• Argumentan en varias partes del documento que es importante hacer cambios porque de otra forma se podría generar una “desilusión del sistema”.

Puntos Negativos:

• Argumentan que los trabajadores del sector privado elegibles en el régimen anterior tendrán pensiones más altas que en el nuevo. Su propuesta es cambiar las reglas del sistema anterior para reducir la brecha. Buscan una solución similar a la que se aplicó a los trabajadores del Estado, donde la brecha se desvanece para los trabajadores con menor antigüedad.

• Pensamos que la solución no debe inclinarse en castigar a los primeros, sino en resolver el problema de los segundos. Además, no dimensionan la problemática social y política que implica afectar expectativas de derechos adquiridos.

• Proponen revertir la reforma de 1997 y reducir la pensión máxima de 25 a 10 veces el salario mínimo.Si bien el límite de 10 veces venía de la ley de 1973, ignoran el diferencial en el poder de compra de 10 salarios mínimos en 1973 con 25 en 1997. La caída de los salarios mínimos reales en México en ese período ha sido ampliamente documentada. No está bien sustentada su propuesta.

•  Argumentan que la cuota de contribución es baja para el estándar internacional. Sin embargo, el análisis del régimen actual se hace solo con la contribución para la pensión y la cuota social. No toma en cuenta el costo de Infonavit. Tampoco se incluyen en el análisis las distorsiones que el Infonavit genera al sistema.

•  Adicional al diferencial de pensiones de los dos regímenes, la baja tasa de contribución es el otro factor que hace que nuestro régimen pueda generar una “desilusión”. Por ello, la otra parte de la solución que plantean es aumentar las contribuciones.

•  Si bien comentan sobre la posibilidad de incrementar la cuota del trabajador, solo muestran que México es de los países que los trabajadores se llevan más como proporción de su sueldo. Este dato les indica que hay margen para aumentar esta cuota. Aunque reconocen que transitar por esta vía nos puede llevar a mayor informalidad. Por lo mismo dejan como la única ruta posible la cuota patronal.

• Del análisis se pueden hacer una serie de recomendaciones puntuales. Como las siguientes:

1.  Segregar de la cuota de 5% al Infonavit, 4.5 puntos porcentuales para el fondo de retiro en las Afores.

2.  Aumentar gradualmente la edad de jubilación a 67 años, y a partir de 2020 introducir un ajuste automático para que al momento de la jubilación la esperanza promedio de vida de los jubilados sea de 15 años.

3. Introducir un seguro complementario de supervivencia arriba de dicha esperanza de vida al momento de la edad de jubilación, pagado del fondo constitutivo de la pensión.

4. Pagar la pensión del régimen de transición en función del promedio de número de salarios mínimos cotizados desde 1997, o mejor, de las contribuciones expresadas en UDIS desde 1997.

5. Incluir en el régimen de contribución a las personas físicas que perciben honorarios, comisiones e ingresos por actividad empresarial. Esta sería una reforma trascendental para ampliar la cobertura y reducir la presión de gasto público futuro.

Para leer a detalle nuestros comentarios al documento de la OCDE, lo pueden descargar aquí