Expansión irresponsable del crédito = Crisis económica

Una expansión irresponsable del crédito nos puede llevar a algo similar a lo que ha sucedido en Estados Unidos y otros países, a una gran crisis económica como indicamos en el documento La situación del crédito en México: Perspectiva y Recomendaciones  

Rajan (2010) argumenta que la creciente desigualdad durante las tres últimas décadas en EU, creó las condiciones para que los políticos relajasen los requisitos de control en el acceso al crédito, con el objetivo de impedir que las clases medias y bajas sintiesen que su nivel de vida caía, en comparación con los que ocupan el segmento más alto de la distribución de la renta.

Debido a la burbuja inmobiliaria, los ciudadanos tuvieron la sensación de ser ricos, ya que subían sus acciones y el precio de sus viviendas. La economía continuaba en crecimiento,pero curiosamente no había inflación, tampoco crecía el empleo ni el ingreso de la clase media.

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Fuente: “La situación del crédito en México: perspectiva y recomendaciones”. Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa

La lección que se debe aprender de esta crisis es relativamente simple, el aceleramiento del crédito, tarde o temprano va a llevar a que la economía se descarrile, incluso la economía más desarrollada del mundo.

El caso de Estados Unidos es uno de los ejemplos que damos a conocer en el documento La situación del crédito en México: Perspectiva y Recomendaciones  te invitamos a que descargues el documento y que visites la página de FUNDEF http://www.fundef.org.mx y @FUNDEF

El SAR: objetivos y retos

El SAR: objetivos y retos

Por: Manuel García (All Pensions Group y Netspar) y Enrique Seira (ITAM-FUNDEF)

El Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) debe su forma actual a una reforma de Ley que entró en vigor en 1997. El SAR es un sistema de contribuciones obligatorias, con participación de administradoras para el retiro privadas (Afores). Entre los principales objetivos de la reforma fue transitar hacia un régimen financieramente sostenible, y aumentar el ahorro nacional y la cobertura. Se ha tenido éxito en lograr viabilidad financiera, aunque los efectos en el ahorro son menos claros y deberían investigarse con mayor profundidad.

El mayor esfuerzo de la autoridad regulatoria (Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, CONSAR) ha estado por un lado en permitir inversiones más flexibles, y por otro lado en buscar formas de aumentar la sensibilidad precio de la demanda para generar mayor competencia entre Afores.

Pero, ¿cuáles son los mayores retos del SAR a mi juicio? El primero es asegurar que los trabajadores tengan ahorros suficientes para el retiro. México tiene dos problemas en este rubro: el primero es que dada la alta informalidad, posiblemente menos de la mitad de los trabajadores cotizan en el SAR. El segundo es que –aun para los que cotizan– la tasa de reemplazo es chica, cercana a 30%.

¿Debería preocuparnos esto? La respuesta a esta pregunta es complicada puesto que va más allá del SAR. El ahorro en el SAR.

por sí solo es insuficiente. Pero para dar una respuesta debemos entender cuanto y como ahorran los mexicanos dentro y fuera de SAR, y si este ahorro es suficiente para tener un consumo razonable en el retiro. Desafortunadamente sabemos poco de esto. En México no hay encuestas detalladas (como por ejemplo la Survey of Consumer Finances de Estados Unidos) que permitan un análisis detallado. Sí sabemos que a pesar de que los rendimientos de las Afores/Siefores son altos en comparación con los de cuentas de ahorro bancarias, el ahorro voluntario en el SAR es casi nulo (100 veces menor que el ahorro obligatorio). La razón no es clara: ¿desconocimiento? ¿desconfianza? ¿falta de liquidez y flexibilidad de los productos de ahorro?

Para el diseño de política pública es imprescindible entender si el ahorro total (formal e informal) para el retiro es suficiente, y en caso de no serlo porque no lo es y cómo fomentarlo. ¡Estamos hablando de varios puntos del PIB! Es necesario hacer un par de estudios/encuestas que permitan orientar la política pública al respecto. Es necesario entender cuanto debemos preocuparnos por la cobertura incompleta y las tasas de reemplazo limitadas.

Los invitamos a bajar el documento “Consideraciones sobre la evolución y retos del Sistema para el Retiro (SAR)” publicado por la FUNDEF y disponible aquí. 

Comunicado: A Quién Financia el Ahorro en México

Los desequilibrios financieros globales han ocupado el centro del debate de la política pública desde hace varios años y probablemente, seguirán haciéndolo. Los desequilibrios se ven reflejados en el sistema financiero.

La Fundación de Estudios Financieros (FUNDEF) Centro de Investigación Independiente sobre el Sistema Financiero con sede en el ITAM en el documento Análisis del Balance del Ahorro – Financiamiento en México elaborado por los economistas Guillermo Zamarripa Director General de FUNDEF y Jorge Sánchez Tello investigador asociado de FUNDEF analizan el ahorro y el financiamiento en la economía mexicana y poder entender a quién y cómo se financia.

En el documento señalamos:

  • El ahorro total de 2003 a 2013, ha crecido en poco menos de 30 puntos al medirlo como proporción del PIB. Es decir, en México se ha dado un proceso de profundización razonable durante la última década.
  • Durante los últimos años se ha dado un importante incremento en el Ahorro Externo, alcanzando un 27.3 por ciento como proporción del PIB. Cuando se compara con 2006, cuando llegó a un nivel poco superior al 10 por ciento del PIB, queda claro que el aumento de 17 puntos del PIB en el período. Este comportamiento ha traído beneficios, al disponer el país de mayores recursos a costos históricamente bajos, pero también puede llegar a representar riesgos por su posible volatilidad.

Consideramos muy importante señalar que:

  • Hasta diciembre de 2013 el financiamiento al sector público en su definición más amplia que incluye la deuda de PEMEX, CFE, deuda del sector público presupuestario y Pidiregas de acuerdo con información de la CNBV, representaba el 50 por ciento del PIB. De este porcentaje del PIB, 43 puntos corresponden a la deuda interna, mientras que sólo 7 puntos corresponden a la externa.
  • El endeudamiento del sector público en México ha ido en aumento de manera consistente llegando al 50.55 del PIB en diciembre de 2013 y con una clara tendencia al alza. Este mayor endeudamiento hace cada vez más oneroso para las finanzas públicas cubrir el costo generado por los intereses y comisiones que se pagan a los acreedores.

El desequilibrio fiscal genera deuda con las posibles consecuencias siguientes:

  • Es importante recordar que, cuando el endeudamiento del gobierno se incrementa muy por encima del crecimiento real de la economía, la demanda de crédito privado compite por captar la liquidez. Este problema es simplemente un efecto sustitución por parte del sector público hacia el sector privado del mercado del crédito, con el consiguiente daño para el crecimiento de la economía.
  • Hoy este fenómeno no se ha presentado pero se puede presentar si el endeudamiento se incrementa considerablemente.

Los invitamos a leer el documento completo en Ebook (PDF) y lo pueden descargar aquí. 

“Aspectos Económicos de la Reforma Financiera: Análisis y Reflexiones”

La Fundación de Estudios Financieros, FUNDEF presenta el documento “Aspectos Económicos de La Reforma Financiera: Análisis y Reflexiones” escrito por Guillermo Zamarripa (Director General FUNDEF) y Jorge Moreno (Escuela Negocios ITAM-FUNDEF)

El propósito de este documento es realizar un análisis económico sobre la Reforma Financiera aprobada en México. También se buscará proporcionar algunos elementos para evaluar su impacto en el futuro.

La incidencia de la Reforma Financiera sobre el sistema financiero, en particular el impacto que se espera generar a través de los cambios en reglas, depende del mecanismo de transmisión entre la política regulatoria y los incentivos de los distintos participantes en el sector.

Estos canales de impacto (o mecanismos de transmisión) han sido el objeto de estudio de la teoría económica aplicada a las finanzas. Hay diversos modelos que permiten entender los canales de transmisión entre política regulatoria, mercados financieros, así como su interrelación e impacto sobre el sector real de la economía.

Resumiendo, en la Reforma Financiera existe una mezcla de cuatro fuerzas que interactúan para explicar lo que sucederá. Uno es la regulación y supervisión del sistema; otro va al fortalecimiento y crecimiento en el crédito; el tercero, son los efectos no deseados de transitar por vías no ortodoxas que puedan afectar el sano desarrollo del sistema y, por último, el riesgo derivado de la instrumentación pendiente de la ley y de las reglas secundarias.

De esta forma, resultará interesante tener una evaluación del impacto integral de la Reforma Financiera a partir del 2015 ya con toda la regulación secundaria emitida. El análisis presentado en este documento define un marco conceptual para hacer las evaluaciones que se comentan.

El documento esta disponible aquí.

Importancia de los intermediarios financieros

La literatura económica teórica y empírica sugieren que hay una estrecha relación entre el desarrollo financiero y el crecimiento económico. A grandes rasgos, la evidencia sugiere que los países que cuentan con sistemas financieros y mercados de capitales desarrollados, crecen más rápido que los que no los tienen. Para que exista un mayor desarrollo financiero es importante la participación de los intermediarios financieros.

Esta es una de las premisas teóricas que, desde principios del siglo XX, economistas como Schumpeter (1912) propusieron. Él establecía que las instituciones bancarias canalizaban el ahorro de la sociedad, vía créditos, a los proyectos más rentables e innovadores, promovien- do con ello tanto el desarrollo tecnológico como el crecimiento económico.

Un intermediario financiero evita que los individuos con ahorros tengan que hacer la evalua- ción de a quién financiar. Los intermediarios surgen en una economía donde los costos de adquirir información, de hacer cumplir los contratos y de transacción generan incentivos para su existencia. En otras palabras, los sistemas financieros surgen con el propósito de reducir los costos, además de minimizar las fricciones y asimetrías que existen en los mercados.

Diamond (1984) argumenta que los costos de adquisición de la información crean incenivos para el surgimiento de intermediarios financieros1. Supongamos, por ejemplo, que la adquisición de información sobre una tecnología de producción tiene un costo fijo. Si no hay intermediarios, cada inversionista debería pagar dicho costo fijo.

Romer (1986) argumenta que el sector financiero contribuye al desarrollo económico en la medida que transfiere y distribuye de forma óptima los recursos de sectores superavitarios a sectores deficitarios, lo que eleva la productividad y el nivel general de eficiencia de una sociedad.

Beck y Levine (2004) concluyeron que el desarrollo financiero causa el crecimiento económico en el largo plazo y sus resultados sugieren que, un país con mayor tamaño de su mercado de valores y con un mayor desarrollo del mercado de crédito, después de 18 años su PIB real per cápita habría sido casi un 30 por ciento mayor y su productividad habría sido casi un 25 por ciento más alta.

Un sistema con intermediarios financieros que canalizan fondos coadyuvará a un crecimiento económico sostenible a largo plazo, el cual depende de la capacidad para aumentar las tasas de acumulación del capital físico y humano, de la utilización de los activos productivos resultantes de la manera más eficiente, y de asegurar el acceso de toda la población a dichos activos. Los intermediarios tienen la llave que abre o cierra el financiamiento. Para que se pueda dar una expansión responsable del crédito será necesario preguntarse a quién y para qué se le debe otorgar  y por eso juegan un papel importante y fundamental en cualquier economía.

Fuente: La situación del crédito en México. Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa. Publicado por FUNDEF 

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Deuda Subnacional: Experiencia histórica de los Estados Unidos.

Experiencia histórica de los Estados Unidos: Riesgo moral y su control

Alexander Hamilton fue el primer Secretario del Tesoro de los Estados Unidos. Se le reconoce como el creador del sistema financiero del nuevo país a finales del siglo XVIII. Su visión, las políticas que llevó a cabo, así como los eventos históricos subsecuentes a su gestión han sido clave para la historia de las relaciones financieras de las entidades federativas de la Unión Americana y son una referencia muy ilustrativa para el análisis histórico de la deuda subnacional en general.

Las reformas atribuidas a Hamilton marcan el comienzo de la historia de las relaciones fiscales entre el gobierno federal de los Estados Unidos y los estados de la Unión. En los años previos a 1790 los estados se encontraban prácticamente en bancarrota, con elevados niveles de deuda y no cumplían con las obligaciones crediticias en las que incurrieron durante la guerra de independencia. Ello sucedía en ausencia de un sistema bancario establecido y de un mercado de capitales organizado.

Después de la toma de posesión del presidente Washington y de la confirmación de Hamilton como secretario del Tesoro, este último puso en marcha diversas reformas al sistema financiero como la creación del Banco de los Estados Unidos, la Casa de Moneda y la asunción de la deuda de los estados por parte del Gobierno Federal.

Esta última operación puede interpretarse como un rescate financiero para los estados muy endeudados cuya situación representaba un problema de dimensión sistémica para la nueva nación. No obstante, en el plan original de Hamilton los estados no tendrían libertad para endeudarse en el futuro, por lo que el rescate no generaría un problema de riesgo moral.

El plan fue asumir, aproximadamente, 22 millones de dólares de deuda estatal que sumada a la deuda federal con inversionistas extranjeros –Francia principalmente– y nacionales, alcanzaría una elevada suma (79 millones de dólares), equivalente a casi la mitad del producto interno bruto de 1790. El plan encontró fuerte oposición en el Congreso donde se argumentó que sería un premio a especuladores y era injusto, ya que aliviaría en mayor medida la carga de los estados que habían incurrido en más deuda.

Con la asunción de la deuda estatal, el Gobierno Federal concentraría el pasivo a su cargo frente a todos los acreedores y alinearía las nuevas emisiones de deuda federal a la base fiscal, a fin de contar con una fracción de la recaudación general para el servicio correspondiente. Para la reestructuración de la deuda frente a acreedores el secretario ofreció la posibilidad de paquetes combinados de nuevos bonos a perpetuidad en un intercambio de deuda37. Al iniciar 1795 el 98 por ciento de la deuda total, estatal y federal, se había inter- cambiado en esos términos.

Como respuesta a la oposición al rescate proveniente de estados que no tenían deuda y que argumentaban que se gravaría injustamente a sus habitantes, algunos de los estados recibieron una compensación de 4 millones de dólares en bonos, con lo que la deuda estatal asumida alcanzó más de 26 millones.

Este episodio daría lugar a la existencia de dos importantes fuerzas políticas: los federalistas, del lado de la iniciativa de Hamilton, y los demócratas republicanos, liderados por Jefferson y Madison.

Sin embargo, aunque el Gobierno Federal asumió la deuda estatal el plan de Hamilton no se adoptó como él lo concibió, ya que no se limitó la capacidad de los estados para endeudarse, lo que dejó latente un problema de riesgo moral. En todo caso, este rescate de la deuda estatal marcó la historia de los Estados Unidos de manera significativa.

La siguiente etapa relevante de las relaciones fiscales entre la Federación y los estados, se presentó a mediados del siglo siguiente, en 1840, cuando se sentó el precedente determinante de la oposición y negación por parte del Congreso a nuevos rescates de los estados.

En la gráfica IV.I se aprecia cómo diversas entidades incurrieron en deudas vinculadas a la construcción y operación de infraestructura –canales, caminos y otros– entre 1820 y 1840. En principio, la mayoría de dichas deudas contaba con su fuente de pago en las tarifas por el uso de la infraestructura.

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Sin embargo, después de episodios de turbulencia financiera y recesión a fines de los años 30 y en los 40, los deudores consideraron que la obligación era impagable. Los estados endeudados acudieron por ayuda al Congreso

Federal y el Gobierno recibió la presión de los bancos acreedores, principalmente británicos y holandeses. Los inversionistas incluso lograron que el Gobierno Federal perdiera acceso al crédito como una manera de ejercer presión a favor del rescate.

Parte del argumento era que en todo momento se actuó bajo la presunción de que la deuda de los estados contaba con una garantía implícita por parte de la unión, sustentada en el precedente que había generado la asunción de la deuda estatal en el período de Hamilton. Muchos de los estados nuevos carecían de recaudación suficiente para cumplir con sus obligaciones financieras.

Es difícil imaginar que los inversionistas no consideraban un eventual rescate por parte del gobierno federal. Por ejemplo, Florida en ese entonces no era un estado, sino un territorio. Sus bonos eran intercambiados indistintamente como la deuda de cualquier otro estado aun cuando eran emitidos por un banco autorizado sólo por un gobierno preestatal que se encontraba todavía bajo supervisión del Congreso.

El Congreso no cedió ante las presiones y el rescate financiero se negó. Los argumentos fueron contundentes al decir que los proyectos beneficiaban principalmente a la población local por lo que no constituían bienes públicos para la nación. Además la deuda, aunque importante, no representaba un riesgo sistémico ni para el sistema bancario en general ni para los estados en su con- junto, y la economía estadounidense no dependía del capital foráneo.

El cuadro siguiente muestra cómo los estados tenían niveles muy diferentes de deuda per cápita. Esta situación es la que dio fundamento al debate en el Congreso.

Fuente: La Deuda Subnacional: Un Análisis del Caso Mexicano

Reflexión sobre la Reforma Financiera

La Reforma Financiera ha sido aprobada después de varios meses de debate y análisis.

La importancia de tener un mejor sistema financiero en México es importante para tener un mayor crecimiento económico medido por el nivel de crédito, por estas razón en el documento, La situación del crédito en México: Perspectivas y recomendaciones editado por la Fundación de Estudios Financieros, FUNDEF A.C., escrito por Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa afirman que es muy importante mantener la estabilidad del sistema financiero mediante una expansión responsable del crédito y ésta debe ser entre 2 y 3 veces el PIB.

Es importante fortalecer el Estado de Derecho que permitirá reducir la prima de riesgo en el otorgamiento de crédito y, con ello, el costo siendo más accesible para las personas y empresas.

Una buea señal es el que las tasas de interés no se podrán modificar por decreto.

La mayor oportunidad para expandir el crédito se encuentra en el área del financiamiento a la infraestructura y al sector productivo porque es el tipo de crédito que detona el crecimiento económico.

El crédito al consumo no es malo. porque en niveles razonables es bueno,  pero debe otorgarse de forma que se evite el sobreendeudamiento.  Sin embargo, el monto de financiamiento que una familia, una empresa o una economía recibe, siempre está asociado a la capacidad de pagar sus deudas.

Los invitamos a vistar nuestra página web http://www.fundef.org.mx y seguirnos en twitter @FUNDEF